Podemos encontrar infinidad de árboles navideños en todo el mundo, y no es fácil adornar árboles de 8 metros de altura, pero la emoción navideña hace que la imaginación vuele a donde sea y la navidad sea de dicha y felicidad.
Es un árbol de Navidad, pero quizá no como los que conocemos. Es un gigante de 40 metros en el País Vasco, en España.
Este árbol en Río de Janeiro no es solamente artificial, también flota, atado sobre el lago de Rodrigo de Freitas de la ciudad brasileña.
Y Navidad aparece cada vez más en la Asia no cristiana. Aquí en Chongqing, China, el árbol está hecho de 100.000 latas de Coca Cola, otra importación occidental.
Pero por mera simplicidad, he aquí un árbol real iluminado con colores festivos en Ginebra, Suiza. El autor es el artista francés Geraud Periole.
Y claro que no nos podia faltar los arboles de la ciudad de México, que para nosotros son muy importantes. Aquí vemos el de Paseo de la Reforma.
Tal parece que los árboles de Navidad convencionales, como el árbol que se expande en el Cascanueces de Tchaikovsky, son cada vez más grandes. Como éste que se levanta en la Puerta de Brandenburgo, en Berlín.
Igual que el árbol de Berlín, éste que compite en altura con la Columna de Nelson en la Plaza de Trafalgar, en Londres, es un regalo de Noruega.
En otra capital europea, Roma, se ha erigido por primera vez un árbol de Navidad en el Coliseo.
Éste es un árbol que a usted no le gustaría tumbar: una creación de 8.5 metros elaborada por los artesanos de cristal de Murano, Venezia
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